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Introducción:

Es interesante cómo en México  ha omitido el desarrollo de las ciencias, las tecnologías y la innovación, desde su fundación como país.

Pareciera que no hay mucho interés en el tema debido a que se nos considera o nos consideramos un país con una autoconciencia, sino pueril, por lo menos dependiente.

La cosmovisión de los antiguos pobladores de Mesoamérica, tendía a buscar el desarrollo de sus creatividades a través de las Matemáticas, de la Literatura, de las Artes y otras capacidades evolutivas humanas, en aras de mejorar la civilización.

Así, los mayas, – por ejemplo-, ya podían calcular la trayectoria de los astros, les observaban, hacían cálculos, también sabían los periodos adecuados para los cultivos, tenían conocimientos de herbolaria, etc.

Más adelante y en otra latitud, los pobladores de Tenochtitlán, empezaron a usar sus conocimientos de arquitectura para construir una gran ciudad sobre un lago,  tenían conocimientos de agricultura, artes y otras actividades, que, aunque no podrían ser consideradas Ciencia bajo los criterios actuales, hablaba de un desarrollo intelectual, que muchas veces sorprendieron a los invasores españoles, quienes esperaban “civilizar” esta región del mundo.

Después de la colonización, con la Independencia de México, se tuvo que forjar una nación que luchó por lo más elemental: la defensa de su territorio, la unión del pueblo y su sobrevivencia económica.

Durante las etapas que siguieron a la Independencia, (esos hitos que generalmente conocemos), México no ha podido tener un desarrollo permanente, sustentable, metódico y disciplinado en materia de búsqueda, creación y desarrollo de ciencias y tecnologías.

Debido a las luchas externas, internas, o por la poca visión que la mayoría de los gobiernos han  tenido, no se percatan de que la falta de políticas adecuadas en este tema, ponen en riesgo la seguridad e integridad de país.

En este momento de la historia de México, donde estamos a punto de entrar a una nueva etapa económica, hemos de reconocer el valor de la investigación y el desarrollo de la Ciencia y la Tecnología para la nación.

También en estos momentos vemos que los poderes económicos mundiales pueden acabar con países que no se acomoden a sus deseos, y México está desprovisto de las verdaderas herramientas que nos liberarán.

No estamos más libres que antes, mientras la industria nacional no cuente con tecnologías propias, estaremos a merced de terceros, quienes podrán implantar sus condiciones para que México modifique su camino involuntariamente.

Tenemos una total dependencia del exterior; por ejemplo: ¿podríamos sobrevivir si los laboratorios farmacéuticos nos negaran medicamentos esenciales?, ¿o si los fertilizantes y semillas nos lo negaran? ¿Qué hay del petróleo? Actualmente no podemos procesarlo y refinarlo en México, debido a nuestras políticas de importar tecnologías, para dejar al país como aquel nuevo rico; aquel hombre con dinero -pero pedestre-, el cual piensa que todo lo puede con sus billetes… sólo que ahora, ¡ya no tenemos dinero! ¡Es tiempo de madurar y crecer!

He querido hacer una analogía contra el periodo mexicano llamado “La Reconstrucción Nacional”, ya que por algunas similitudes me gustaría abordarlo.

Al haberse pacificado el país, México vivió un periodo de transición; por un lado, se daba una expansión internacional en las ciencias del mundo, los Estados Unidos empezaban a destacar como potencia generadora de tecnologías, arrebatándole sus lugares a las potencias contemporáneas: Reino Unido, Alemania, Francia, etc. La segunda Revolución Industrial daba sus frutos a sus países creadores; mientras tanto México debía ponerse en pie y erigir las instituciones que le darán sustento como Estado.

Como explicó el Lic. Christian Rea en su documento, durante la época post-revolucionaria, las instituciones del anterior régimen quedaron devastadas y se necesito reconstruir a la nación. José Vasconcelos fue el artífice de hacerlo en la cultura y en las humanidades, pero dejando a un lado las ciencias y las tecnologías, debido a su adherencia a la escuela humanística (“Ateneo de la Juventud”), la cual era opositora a la escuela Positivista -de corte científico- ya que consideraba, que dejaba de lado la Cultura Nacional y Universal. (Rea C.; 2018)

México avanzaba con un paso muy lento en la Educación. Ya era bastante penoso el tratar de alfabetizar a un país, como para intentar hacer crecer su industria tecnológica y de investigación.

Cuenta Joaquín Cárdenas Noriega, quien fuera discípulo de José Vasconcelos, que los maestros hacían cooperación de sus sueldos para poder otorgar los “desayunos escolares” necesarios para que los niños pudieran tener un mejor aprovechamiento de la instrucción escolar:

“[…] Y considerando por último, que es el personal del Departamento Educativo de la Nación, el que debe dar el ejemplo, acerca de la manera de resolver rápidamente las cuestiones sociales; se invita a todo el personal que depende de esta Universidad, para que dirija una carta al pagador respectivo, autorizándolo para que retenga en cada decena del uno al diez por ciento de cada sueldo…” (Cárdenas, J. : P82).

A pesar de la pobreza y la adversidad durante el Maximato se intentó seguir con las políticas educativas revolucionarias para sacar a la patria adelante.

Fue durante el gobierno del General Lázaro Cárdenas Del Río, que el gobierno mexicano pudo marcar con más fuerza su carácter socialista (sin declarar serlo), y, siendo Cárdenas un hombre con apenas la instrucción básica terminada, tuvo la visión de hacer crecer a México en materia tecnológica.

El gobierno de Cárdenas, sabía que sólo a través de una política fuerte de Estado que respaldara a las Ciencias y a la Tecnología, se podrían sortear los peligros internacionales que acechaban.

Prueba de lo anterior se dio cuando se expropió la industria petrolera, los agraviados  empresarios decidieron llevarse toda la información y la tecnología que poseían, para dejar a México a su suerte, pensando, que, como país ignorante y safio, no podría dejar de depender de la tecnología extranjera.

Cuenta Andrés Manuel López Obrador en su libro “La Gran Tentación: el Petróleo de México”,  que el Estado tuvo que poner alto empeño e investigación para poder sostener la industria petrolera; gracias a las capacidades de los ingenieros mexicanos, a su esfuerzo y conocimiento, PEMEX (Petróleos Mexicanos), pudo salir adelante. (López, A.; 2008).

Años después, en 1965, y por las experiencias obtenidas, el gobierno del presidente Díaz Ordaz, a través del director de PEMEX de esa época (Jesús Reyes Heroles), fundan el Instituto Mexicano del Petróleo, como organismo encargado de desarrollar ciencia y tecnología para la industria petrolera y mantener independiente al país de la codicia de empresas y gobiernos extranjeros.

Nuevamente con Cárdenas, sabiendo que su gobierno peligraba si no tenía instituciones que desarrollaran la ciencia y la tecnología, fundó el Instituto Politécnico Nacional (IPN), el cual, es baluarte del conocimiento mexicano, desarrollando ciencia y conocimiento para la nación.

Hubo más avances durante el cardenismo, se desarrollaron más instituciones y los grupos obreros del país, quienes bajo la tutela de Vicente Lombardo Toledano, tenían la misma intuición o sentido común que Cárdenas: México sería presa fácil de los gobiernos extranjeros mientras no desarrollara tecnologías propias.

De esta forma,  con una mano en la pistola, (Cárdenas y  Lombardo Toledano armaban a los sindicatos por si había algún brote contrarrevolucionario) y la otra en el desarrollo de la Ciencia y de la Educación, se logró consolidar una industria que ha sido el pilar económico del país por décadas. (Mario Ojeda Revah, 2004)

Lo que planteamos con este trabajo es alertar a los gobiernos de México, que sin una industria de desarrollo tecnológico fuerte, sólido y con recursos económicos que superen las recomendaciones internacionales, el país está al garete en el mundo globalizado, y será rehén y dependiente de tecnologías foráneas.

Es a través de la Investigación, de la Ciencia y la Tecnología como un país puede lograr su verdadera redención sin chantajes o presiones internacionales como ya se ha visto en la historia.

En resumen, de forma somera, hemos tomado un pasaje de la historia de México para hacer una analogía sobre el cuidado que debe tener la nación para mantener su soberanía.

Hay una estrecha correlación entre la libertad de un pueblo, su educación y  sus capacidades científicas y tecnológicas. En el pasado, países como Cuba o la Unión Soviética han tenido en contra al aparato económico mundial,  y han podido desarrollar tecnologías de alta especialización, que, además, reportan recursos económicos al país, además de prestigio.

Las inversiones que hagan los gobiernos de México,- tanto federales y estatales-  son la mejor forma de garantizar ingresos económicos, ora a través de patentes, ora con venta de tecnologías, y garantizarán un ingreso económico fuerte cuando los recursos naturales no renovables empiecen a menguar.

Cambiemos el viejo paradigma dicho por Venustiano Carranza de que son “momentos difíciles para invertir en este rubro”. Ya nos han demostrado grandes mujeres y hombres de México, que por difíciles que sean los momentos, se debe pensar en la Ciencia como único camino para lograr la Libertad.

Víctor H. Vargas De la T.
2018

Fuentes:

CONACYT. (sep 12, 2012). “Breve Historia del CONACYT”. Oct 29, 2018, de CONACYT Sitio web: http://2006-2012.conacyt.gob.mx/Acerca/Paginas/default.aspx

UNADMEXICO. (s/f). «Contexto socioeconómico de México» |»Unidad 2. Historia económica y política de México en el siglo XX”. oct 25, 2018, de UNADMEXICO Sitio web:https://unadmexico.blackboard.com/bbcswebdav/institution/DCSA/BLOQUE2/PPS/01/PCSM_2016_02/Unidad%202/Unidad%202.%20Historia%20economica%20y%20politica%20de%20Mexico%20en%20el%20siglo%20XX_2017_2017_2.pdf

Mario Ojeda Revah. (2004). MÉXICO Y LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA (2004th ed.).Madrid: Turner Publicaciones, S.L. Retrieved from www.turnerlibros.com

Cárdenas, J.; (1982). «José Vasconcelos 1882-1982 Educador, Político y Profeta«. México; D.F.: Ediciones Océano.

López A.; (2008). «La Gran Tentación: El Petróleo de México«. México; D.F.: Grijalbo Mondadori.

Rea, C. . (2018). «Contexto Socioeconómico de México«. Nov 5, 2018, de UNADMEXICO Sitio web: https://www.dropbox.com/s/8ck7wqluikrmeb8/segunda.sesion.sincrona.CSM.ciencia.y.tecnologia.siglo.XX.pptx?dl=0#