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Nos pidieron ver el video de Libertad y Razón de  José-Félix Lozano Aguilar para entender un punto de vista que en tiempos modernos se pierde en nuestra sociedad.

El punto medular de la conferencia se resume en sus palabras “No se es más libre por hacer lo que queremos, sino por saber lo que queremos”, y estas palabras me traen a la mente a Sócrates, Séneca y hasta los modernos filósofos como Fernando Savater. ¿Qué hay de nuevo en este argumento?, pues el aplicarlo a nuestra vida moderna y, quizá, dentro de las instituciones de trabajo.

Se han creado organizaciones en el mundo con el fin primigenio del lucro, y cuando digo organizaciones me refiero a las dedicadas al comercio, servicios, a las sociales como los gobiernos, escuelas e incluso algunas ONG; ¿esto sería justificación para pasar encima de la gente, la que trabaja dentro de la misma, de los proveedores, de los clientes? ¿es el dinero el objetivo de todo lo que se hace en esta vida?, pues para muchas personas y empresas, sí, lo es, y eso es lo que ha traído desgracia a las personas y al planeta.

Según dice José-Félix Lozano Aguilar, actualmente muchas organizaciones no se toman el tiempo de pensar, razonar, dialogar e incluso respetar a las personas que laboran dentro de ellas; las palabras “Participación”,”Respeto”,”Veracidad”, “Igualdad” –y yo diría “Equidad”, están fuera de sus formas de vida, eso trae como consecuencia sociedades que se sienten desvalorizadas, intrascendentes, sin sentido de pertenencia, humilladas por un sistema jerárquico y una opresión económica perenne.

Resultado de lo anterior son las depresiones personales y colectivas, las “neurosis”, los ataques de ira, y los antivalores que se van generando como parásitos alternos; formas de reproches a una estructura patriarcal donde “tanto tienes, tanto vales”, son los “gritos silenciosos” de los seres humanos que se niegan a ser cosificados por una estructura económica imperante.

Pero, ¿cómo podemos liberarnos? Primero será necesario comprender la raíz del problema, según José-Félix hay barreras para frenar nuestra libertad y estas son:

El prejuicio, que nos hace creer lo que las mayorías creen, sin pasar las ideas por el tamiz de la razón, las “ideas opresivas” que nos convierten en  rehenes de nuestros prejuicios, y de las ideas que otros han pensado por nosotros.

El miedo. Lo que debería preservarnos, es nuestro enemigo, juega en nuestra contra, el miedo que es irracional, que nos paraliza, (y diría “pecado capital” cuando es cobardía); esa falta de coraje que crea humanos “emasculados” del alma para protestar para accionar en contra de nuestros propios valores.

La pereza, que perpetúa la ley del menor esfuerzo, y que nos convierte en seres apáticos muertos en vida, que nos hace pensar: ¡Alguien más resolverá por mí!, ¡Claro que alguien más lo hará! ¡Si la vida requiere acción, no cadáveres vivientes!

La ignorancia, quinto jinete apocalíptico, quizá el padre de los otros. ¡Cuántos dolores serían arrancados de la tierra si se matara a la ignorancia! Si supiéramos el daño que hacemos con ella, y ni siquiera lo sabemos… cuando una persona deja de estudiar o de educarse, cuando un padre, madre o profesor quita la educación a cualquier persona, la condena a vivir en un nivel inferior, le niega la posibilidad de crecer, le mata lo más valioso que tiene, su esencia humana.

¿Qué propone José-Félix Lozano Aguilar?
Si nos estamos haciendo una Sociedad del Conocimiento, es menester rescatarnos entre nosotros, no permitir que ninguna célula de este gran cerebro caiga en desgracia; a través de la participación de todos, del respeto total, de la veracidad, de la igualdad y de la razón, con la fuerza del mejor argumento, – evitando sofismas para ganar la discusión, en vez de buscar La Verdad -, es como lograremos la libertad que queremos.

Es trabajando en grupo con estos valores como podremos entender mejor a nuestra otredad, a nuestra alteridad; y es posible que nos estemos escuchando a nosotros mismos.

En las organizaciones debe ser una obligación de alta prioridad, el que sus componentes humanos se integren, hablen, razonen, digan desde la igualdad – digo equidad – permutemos nuestras personalidades un instante, dicho coloquialmente, “nos pongamos en los zapatos del otro”, para saber nuestras necesidades, miedos y anhelos. Este pequeño esfuerzo no puede traer más que crecimiento y felicidad a sus integrantes, quienes se integran y se sienten nodos, eslabones, integrantes de esa red humana.

“Cuánto más pensemos más libres somos”, esa debe ser nuestra estrella polar, el pensamiento que construye palabras, que crea oraciones, sentencias, ideas y conceptos, el pensamiento que nos dará la verdadera libertad de ser nosotros y no lo que otros hicieron de nosotros (parafraseando a Jean Paul Sarte); porque si “Pienso, luego existo” (Descartes) y parafraseando al filósofo Ludwig Wittgenstain en su obra “Tractatus«Die Grenzen meiner Sprache bedeuten die Grenzen meiner Welt»Los límites de mi lenguaje son los límites de mi universo”; y todos queremos poca cosa… ¡sólo el Universo!

Citas:
José-Félix Lozano Aguilar [TedxTalks]. (2013, feb 15). “Libertad y Razón” [Archivo de video]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=uTbM7WV4Sts

Víctor H. Vargas (2018) <<Trabajo sobre el video de «Libertad y Razón»>>  de «LaWebSocial.com»
http://lawebsocial.com/libertad_y_razon/ ‎

Fotografía:

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Photo by rawpixel on Unsplash