Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!
Seleccionar página

INTRODUCCIÓN:
Mucho se comenta en estos días sobre los éxodos que invaden países más privilegiados económicamente en  busca de seguridad, alimentación, educación y buena calidad de vida en general.

En pleno 2018 las migraciones humanas siguen siendo la noticia en los medios de comunicación. Las sociedades se asombran por las cantidades ingentes de seres humanos, hombres, mujeres, ancianos, niños; toda la gama de la humanidad está incluida en estas marchas masivas, desde las patrias nativas que no supieron querer, con hechos, a sus hijos.

Las grandes diásporas levantan asombro, se escriben miles de textos en los medios de comunicación, las redes sociales muestran la verdadera faz de las sociedades: comentarios racistas, xenófobos, clasistas brotan sin control, una oleada de odio se apodera de los que reciben a los desposeídos de otros lares.

Ante la avalancha humana los gobiernos se atrincheran, cierran las puertas, hacen condenas y amenazas hacia los países que no contienen sus pobrezas que les desbordan, lanzando humanidades allende las tierras y los mares en busca de cualquier tierra prometida.

A diferencia de muchos países, México ha tenido una larga tradición de hospitalidad para los migrantes, ha sido y es protector de las poblaciones que huyen de sus países debido a las guerras, a la pobreza y a las hambrunas.

Quizá México es refugio de humanos por padecer en sí mismo todas las taras causadas por la pobreza, la corrupción, el saqueo y explotación extranjera de los recursos naturales.

México ha sido y es solidario con las personas que escapan de realidades adversas proveyendo asilo y confortando a los grupos humanos.

México, no sólo ha protegió a los migrantes, en muchos casos les busco trabajo, hogar, seguridad médica y educación. El país tuvo que recibir las recriminaciones mundiales por asilar “gente indeseable”, también tuvo reproches internos de grupos conservadores por tales actos de humanismo.

Al General Cárdenas le tocó la bizarra* labor de recibir a cientos de refugiados españoles durante la Guerra Civil Española, quienes huían de la dictadura de Francisco Franco.

El presente ensayo habla de un aspecto de las migraciones hacia México, siendo de tipo informativo y tiene la finalidad de exponer características de tipos sociales y políticas de México durante el gobierno del General Lázaro Cárdenas Del Río quien gobernó el país de 1934 a 1940.

 

*En otras lenguas la palabra romance bizarro tiene connotaciones  diferentes al español, como “extraño”, “iracundo” o “raro”,  debido al mal calco del lenguaje. En el castellano la palabra tiene dos acepciones, a saber, según la RAE:” bizarro, rra Del it. bizzarro ‘iracundo’.
1. adj. valiente (‖ arriesgado).2. adj. Generoso, lucido, espléndido.”
http://dle.rae.es/?id=5dC5eFT

 

México y Su Vocación Humanística

En los años treinta del siglo veinte, España enfrentó un golpe de Estado. La recién conformada y democrática República Española se vio asaltada por rebeldes fascistas a cargo de Francisco Franco.

El motivo de este ensayo es ver .en forma sucinta y parcial- la emigración de españoles a México y cómo el país reaccionó ante esta situación.

Debido a este Golpe de Estado, muchos republicanos españoles se exiliaron en diferentes países, principalmente México, Francia y Argentina. Estos países junto con una decena más, sabían que los emigrantes españoles podían ser asesinados por motivos políticos y su defensa a la República. Bastaba pensar diferente para ser pasado por las armas en la España de Franco.

Como nos dice Mario Ojeda Revah, el hecho de que México fuera un país con una vocación social emanada de la Revolución de 1910, y de que hubiera muchos descendientes de españoles, hizo del país el destino predilecto para las pobres masas que huían del peligro. (Mario Ojeda Revah, 2004).

Como pocas veces en la Historia, La Guerra Civil Española ponía en lucha ideales más profundos que el dinero, la tierra o las posesiones materiales, don Quijote contra Sancho se enfrentaban en sus ideologías, (sobre lo que León Felipe -poeta republicano exiliado en México- decía en su poema “Vencidos:” Sobre la manchega llanura…) el idealismo, el Derecho democrático, la sociedades igualitarias, se enfrentaban al ordinario Sancho con su amor al dinero, a los placeres personales, al tener antes que al ser, al hipócrita temor de Dios, la dictadura y la traición. Parafraseando a Ojeda, era “el campo de batalla decisivo entre democracia y autoritarismo”. (Ibídem)

El gobierno mexicano, ahora que se sabía libre de yugos externos a través de la Independencia, de yugos religiosos, fruto de La Reforma, y de yugos económicos explotadores, fruto de la Revolución, podía entender a un pueblo oprimido y hermanado por la lengua y las tradiciones; ¡España gritaba auxilio! Era la obligación moral de México ayudar a sus hermanos en toda Hispano-América.

lazaromorelianiños

Llegaron hordas de españoles al país, El General Cárdenas apoyó, no sólo con armas, dinero, soldados y buques navales a la República en lucha y en la derrota.  Aunque se desconoce el número real de inmigrantes españoles que llegaron a México se sabe extraoficialmente que fueron entre 20,000 a 25,000.

“Niños de Morelia” El gobierno mexicano dio refugio y educación a 480 niños,

En aquellos tiempos, mientras la mayoría de los países hacían oídos sordos al clamor de la República española, por conveniencia, por desinterés o  para no ser invadidos por las fuerzas de ultra derecha de Alemania e Italia –impulsadas por Hitler y Mussolini- México era el único país que abiertamente manifestaba su apoyo a la República. (Ojeda, M.; 2004)

Esto no es solo un pequeño aspecto de como México ha apoyado a los exiliados que por necesidad llegan al país.  En estos tiempos donde a muchos les puede parecer  “original” ofrecer refugio a los extranjeros, debemos recordar que esta nación tiene, en toda su historia, decenas de memorias como estas, y que, los emigrantes, han contribuido a su grandeza, a su formación cultural y a su riqueza económica.

Los emigrantes españoles se cimentaron en México y fueron árboles que dieron frutos abundantes al país. Del episodio de la Guerra Civil, todavía quedan algunos sobrevivientes que son eternos agradecidos con México y defensores de su nueva patria y del General Cárdenas.

Como dice Mauricio Fresco, las personas que emigraron a México, derivados de ese momento histórico, fue la “crema y nata” de la intelectualidad española. Lamentablemente, no fue la comunidad española radicada en México quien los recibió con los brazos abiertos, porque para ellos, los recién llegados simbolizaban a “los comunistas” que venían a quitarle a otro país el pan, incluso, muchos habitantes de México creían los viejos mitos de que los inmigrantes eran “comunistas”, “satánicos”, “ateos” y que intentarían destruir sus costumbres y su Fe.

Afortunadamente, otra gran parte de la población en México y su gobierno sabían que se trataba de personas libres y que serían de gran ayuda en la reconstrucción de la nación.

“La emigración española, a partir del año de 1939, fue totalmente diferente a la anterior. Ya no era el rudo hombre del campo; ya no el ambicioso de hacer fortuna a través de años de sacrificios tras el mostrador de una tienda de abarrotes o manejando brutalmente a los peones indígenas de las haciendas; ya no los jovencitos, casi niños, que en las calas de los buques españoles venían a estas tierras y eran desembarcados en Veracruz como bestias.”

 

“Ahora eran intelectuales de fuste, profesores, sabios, industriales, obreros especializados, militares: todos ellos combatientes de una jornada sangrienta que se libraba en España: la lucha de la República contra la fuerza militar que había vuelto las armas que el Gobierno les había confiado contra el mismo Gobierno. Los nuevos emigrantes se parecían  a los antiguos en una sola cosa: en que no venían con bienes de fortuna. Si los segundos no la traían sino en la fuerza de sus brazos y en la esperanza de hacerla en México, los nuevos venían vencidos, desorientados, despojados de cuanto tenían y con el recuerdo de que sus vidas habían sido amenazadas y sus ideales de libertad pisoteados por una turba de militares ambiciosos”. (Fresco, 2003)

Esta nación se benefició con su acogida y afortunadamente, el gobierno de Cárdenas desoyó las voces xenófobas de no asilarlos o entregarlos a sus perseguidores (Fresco, M.; 2003)

 

Conclusión:

No todos los éxodos son negativos para los países que los reciben. Así, por ejemplo, Los Estados Unidos de Norte América se han beneficiados -más que perjudicado- con los millones de mexicanos que habitan en aquel país,  al mismo tiempo, México ha recibido más del influjo positivo de quienes se refugian en nuestro país.

Debemos recordar que nuestros antepasados fueron emigrantes, que la necesidad, y la búsqueda innata del ser humano por la sobrevivencia o la felicidad las obliga, en todo el mundo, a emigrar.

Recomendamos la lectura del libro: “La Emigración Republicana Española: Una Victoria Para México” de Mauricio Fresco, para ahondar más sobre cómo México se benefició con los inmigrantes españoles que el gobierno social de Cárdenas protegió.

Referencias:

Fresco, M. (2003). La Emigración Española: Una Victoria Para México. In Biblioteca Virtual Universal (p. 140). Retrieved from http://www.biblioteca.org.ar/LIBROS/89815.pdf

Mario Ojeda Revah. (2004). MÉXICO Y LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA (2004th ed.). Madrid: Turner Publicaciones, S.L. Retrieved from www.turnerlibros.com