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Unidad 2 | Actividad 1. Foro.  Proceso Revolucionario.

¿Qué suceso de la Revolución Mexicana de 1910 a 1917 permite distinguir el cambio estructural de México?

Dentro de la lectura que se nos pidió leer, me pareció que hay diferentes eventos donde se pueden apreciar los cambios estructurales de México.

El primero de ellos, – y es el detonante de la rebelión armada- fue la anulación de las libertades civiles, cuando Porfirio Díaz decide encarcelar a Madero y volverse a reelegir.

Ricardo Flores Magón es realmente el artífice de la lucha revolucionaria, primero en papel y con su voz, después pagando con su vida la insolencia de decirle a Porfirio Díaz que era un dictador.

Los estadounidenses John Kenneth Turner en su libro “México Bárbaro”, y John Reed en “México Insurgente” hacen sendas descripciones de la lucha de Flores Magón desde el exilio, y siendo apoyado por los trabajadores estadounidenses que ya veían en el anarquismo la solución a sus luchas, porque si algo hay en común entre estadounidenses y mexicanos, es que los obreros son oprimidos por los mismos verdugos.  Ricardo Flores Magón muere en una cárcel en Kansas City bajo petición de Porfirio Díaz. (Turner, K. 1909)

«¡Qué Viva México!» 1931.  Sergei M Eisenstein & Grigori Aleksandrov  La visión rusa de la Revolución Mexicana, censurada por décadas y guardada en los Estados Unidos…

La Revolución no es un hecho que termina realmente con la promulgación de la Constitución de 1917, la cual era una mejora de su antecesora de 1857 hecha por los grandes constituyentes en la fase de La Reforma, sino una sucesión de eventos concatenados que transforman a la sociedad mexicana en lo político, económico, social, cultural, etc.

Con el levantamiento en armas para derrocar al dictador Díaz quedó plasmado un hecho apoteósico del pueblo de México,  cuando la gente común, pobre y sin nada que perder, pero con altos ideales, derrotan a un  ejército de alquiler, armado y entrenado, pero sin ideales.  Los “patricios-plebeyos” dieron sus vidas para legar a sus hijos un país mejor.

Poco antes de la entrada de Madero como presidente anti-reeleccionista, De la Huerta, (como presidente provisional), pide pacificar el país y solicita a los rebeldes deponer las armas. Los caudillos se niegan alegando que no han sido cumplidas las demandas de justicia. Madero, con bonhomía e inexperiencia, no cumple con sus promesas para los que habían peleado a su lado,  no puede pacificar totalmente a los rebeldes y después es engañado y traicionado por grupillos conservadores al mando de Victoriano Huerta y con el apoyo del embajador de los Estados Unidos en México.

Después de múltiples guerras intestinas, con el levantamiento y triunfo del ejército constitucionalista,  Venustiano Carranza puede hacerse del poder, pero siguen los rebeldes inconformes, ya que Carranza quiere ir por la pacificación del país sin conceder las demandas de la gente que peleó por “Tierra y Libertad”.

Si puedo sintetizar y decirlo someramente, hay tres procesos entre esas fechas: una El derrocamiento de P. Díaz con la ascensión a la presidencia de Madero, la lucha armada con la emancipación de obreros y campesinos, y como coto de referencia La Constitución de Carranza.

“[…]La Revolución Mexicana fue, en suma, un gran movimiento social; como todo suceso de esta índole, produjo muchos sufrimientos, derramamiento de mucha sangre, pero, sin duda, de la Revolución surgió un país nuevo que hoy pugna por marchar hacia su destino por el camino de la paz y de la prosperidad. “(Garfias, L. ;1992).

Por eso es que no puedo encontrar un solo hecho aislado que permita distinguir el cambio estructural de México; si debo de decir que el contenido de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, hace un cambio en nuestra sociedad actual; en ella es donde se notan los Derechos Humanos (actuales) y las Garantías Individuales, las cuales nos protegen y nos hacen una sociedad más humana.

Sin embargo, la Revolución, es la suma de muchas revoluciones para rectificar los ideales y corregir los hechos históricos. La Revolución no es solo la actualización y promulgación de una constitución, no es solo el derrocamiento de un dictador y de un traidor, no es solo el magnicidio y el asesinato de un caudillo, tampoco es un reparto agrario, o la emancipación para campesinos y obreros, la educación laica y gratuita, o un sistema de salud y otros triunfos ganados.

El proceso revolucionario es un ente, que se incrusta en el pensamiento colectivo; es la noción de Libertad que nunca llega en forma total; una entelequia, siempre perfectible, donde vamos todos desarrollándonos, intentado llegar a ella cada día.

Agradezco sus comentarios y las opiniones libres. Saludos. Víctor H. Vargas De la T.   Referencias: UNADMEXICO. (s/f). «Contexto socioeconómico de México» |»Unidad 2. Historia económica y política de México en el siglo XX» . oct 25, 2018, de UNADMEXICO Sitio web:https://unadmexico.blackboard.com/bbcswebdav/institution/DCSA/BLOQUE2/PPS/01/PCSM_2016_02/Unidad%202/Unidad%202.%20Historia%20economica%20y%20politica%20de%20Mexico%20en%20el%20siglo%20XX_2017_2017_2.pdf Garfias L. (1992). «La Revolución Mexicana«. México; D.F.: Panorama. Reed; J. (1994). «México Insurgente«. México; D.F.: Editores Mexicanos Unidos. Turner J- (1908), “México Bárbaro”, México; D.F., Ed. Época, 303 p.p. Sergei M Eisenstein & Grigori Aleksandrov [Videos Del Inframundo]. (1931).“¡Qué viva México!” [Archivo de video]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=JHBjAepTuEU

 

Armando de María y Campos

«La Revolución Mexicana a Través de los Corridos Populares.»

Tomo I. México, 1962. p. 228 a 229. Biblioteca del

Instituto Nacional de Estudios Históricos de la Revolución Mexicana.

 

 

Texto de la lectura » Contexto socioeconómico de México» |»Unidad 2. Historia económica y política de México en el siglo XX»

 

CORRIDO DE LA ENTREVISTA

DE ZAPATA Y MADERO

Autor: José Muñoz Cota.

Ocho de junio del año
en que a la ciudad entró
Madero, el jefe rebelde
de la reacción vencedor.

Zapata en esa mañana
a Madero visitó.
Madero vino del Norte,
Zapata del Sur llegó.

Conocemos de este almuerzo,
sabemos su pormenor,
porque Gildardo Magaña
al pueblo lo reveló.

Madero fue un hombre bueno,
amó a la Revolución.
Pero era un hombre confiado,
la confianza lo perdió.

Hablaron de Figueroa
y Zapata lo acusó
de haber intentado un «cuatro»
cuando Jojutla atacó.

Madero, con tolerancia,
pidió la unificación;
El tiempo, dijo Zapata,
dirá quién tiene razón.

Madero, entonces, le expuso
que ya la Revolución
había concluido su marcha,
derrotando a la reacción.

-Hay que licenciar la gente
que al lado de usted pelió.
La paz está asegurada,
esta es mi disposición.

Zapata, con disciplina,
a Madero contestó;
pero seguro, por dentro,
de que aquello era un error:

-Lo que nosotros queremos,
el general insistió,
es que devuelvan las tierras
como usted nos prometió.

La tierra, sólo la tierra…
El indio se levantó
por reconquistar la tierra
que el hacendado usurpó.

Zapata, el jefe suriano,
apóstol de convicción,
era la voz de la tierra,
su voz de liberación.

Madero, el apóstol bueno,
hombre que siempre soñó,
paciencia, la ley, el orden,
todo esto recomendó.

Pero Zapata, ranchero,
que desconfiado nació,
del peligro que veía
frente a Madero, insistió.

-Yo croque los federales
no serán suyos, Señor;
hay que ser muy precavidos
de su próxima traición.

-Hay que licenciar las tropas,
Madero le contestó.
Estaba ya estipulado
en el pacto que firmó.

Dice Gildardo Magaña:
Zapata se levantó,
la carabina en la mano
que ni comiendo soltó.

Se puso frente a Madero
y tomándole el reloj,
le dio el ejemplo siguiente
que a todos los asombró;

Si valiéndome de mi arma,
este reloj robo yo,
y con el tiempo nos vemos
pero ya armados los dos.

¿Tendría usted, señor Madero,
derecho a devolución?
-No sólo a eso, dijo el Jefe,
sino a una indemnización.

Pues esto es lo que queremos.
Zapata le concluyó:
Morelos quiere las tierras
que el hacendado robó.

Mis campesinos armados,
con respetuoso vigor,
me encargan pedir a usted
la justa restitución.

Madero vio que era justo
y de nuevo prometió
cumplir íntegro el programa
que hizo la Revolución.

Pero quiso congraciarse,
mediante una donación,
así a Emiliano Zapata
un ranchito le ofreció.

Sin ocultar su disgusto,
el Jefe del Sur saltó,
golpeando su carabina
contra el suelo, contestó:

-Perdone, señor Madero,
no fui a la Revolución
para volverme hacendado
y convertirme en patrón.

Fui en busca de la justicia,
para el miserable peón.
Si abandonamos al pueblo
sin oír su petición.

Y si acaso no cumplimos
lo que ya se prometió,
se irá otra vez a las armas,
de nuevo a la rebelión.

Esto, Gildardo Magaña
que con Zapata vivió,
lo oyó con otras personas
y luego nos lo contó.