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Sobre la Dignidad Humana e Inteligencia Emocional

Como parte del estudio hecho de la Unidad dos de Desarrollo Humano, expongo aquí la respuesta a las preguntas hechas.

¿Qué es la dignidad?
Como observamos en el video de presentación , etimológicamente la palabra viene del latín “dignitas”, y esta a su vez de “dignus”, y significa “merecedor de ser respetado”; la dignidad es una cualidad inherente a todos los seres humanos, y se es irrenunciable a ella, es el valor no sólo de una persona, es el valor que representa esa persona, no importando sus acciones, pensamientos, ideas, o cualquier otra variante, una persona no pierde sus dignidad aunque sus acciones sean contrarias al concepto.

¿Por qué no puede perderse la dignidad?, porque la dignidad está concatenada a la humanidad, están prácticamente fundidas, si una persona perdiera su dignidad, dejaría de ser humana y viceversa.

La dignidad no es sólo lo que hacemos por nosotros mismos, es el valor nominal que tiene para la humanidad; el ejemplo del filósofo latino Séneca nos ilustrará:

Séneca decía que nuestro cuerpo físico es valioso en su totalidad, y le amamos por completo, todo en él sirve y tiene una función, pero, si un órgano falla, buscamos repararlo, curarlo, hacer lo que sea necesario para integrarlo a sus funciones; no le despreciamos o buscamos extirparlo por alguna falla menor, solamente cuando es irreparable y pone en riesgo al cuerpo entero, le arrancamos de nosotros, y en ese momento morirá el órgano, pero también una parte de nosotros.

No podemos quitarle a un ser humano, ni su dignidad, ni su humanidad, tampoco se puede renunciar a ellas.

No sé si decir “dignidad humana” sea un pleonasmo, ya que, no hay dignidad de otros seres vivos; es decir, el concepto de dignidad sólo puede ser conferido por la humanidad, no es algo que las demás especies puedan entender.

Es la humanidad quien puede conferir el concepto de dignidad a los animales, a las plantas, al arte, a la patria, a un hecho heroico, entre otros.

Ontológicamente todos los seres humanos son dignos, a pesar de sus actos; la dignidad es inherente a cada uno de ellos y es per se la humanidad misma.

¿Cómo se relaciona la dignidad humana con la inteligencia emocional?

Si hemos visto que todas las personas tienen que ser respetadas, – no por sus acciones sino por su inmanencia -, significa que el respeto viene de los demás y de nosotros mismos.

Si somos capaces de controlar nuestras pasiones, como la ira, por ejemplo, entonces estaremos en posición de respetar la dignidad de la otredad y de nosotros mismos.

La inteligencia emocional va ligada a la dignidad de todos; si no tengo inteligencia emocional, no voy a poder controlarme para respetarme y respetar a los demás; puedo ser muy inteligente a nivel racional, pero infantiloide a la menor provocación, actuando puerilmente contra mis semejantes.

¿Por qué es importante para el ser humano tener una conducta digna?

Porque si no tenemos una conducta digna, entonces rechazamos a la humanidad y rechazamos ser humanos. Esto es la única diferencia que tenemos contra los animales.

En la Odisea de Homero, los amigos del protagonista Ulises, son convertidos en cerdos por la maga Circe, éste le obliga a conjurar el hechizo, sin embargo, uno de los marinos de nombre Grilo, pide que lo dejen como cerdo ya que le parece mejor esa condición…

“«los cantos de las sirenas y las copas de Circe» (Sirenum uoces et Circae pocula, v. 23) como amenazantes seducciones que el prudente Ulises fue capaz de vencer. La diosa de Eea y las criaturas cantoras representan la lujuria, el poder de las meretrices (domina meretrice, v. 25), que degrada al hombre al nivel de la bestia, «como un perro inmundo o un cerdo propicio al fango» (canis inmundus uel amica luto sus, v. 26).”

¡Observemos la enseñanza implícita en esto! Cuando no queremos tener una conducta digna, buscamos, como Grilo, sumergirnos en el fango o en algún chiquero conductual, nos sumergimos en las aguas miasmáticas en forma voluntaria, y, por supuesto, estaremos echando hedores alrededor, causando el repudio de los demás. ¿Quién quiere ser rechazado por los demás? Eso es un acto contra natura que ningún ser humano puede soportar.

Ahora imaginemos estar del otro lado, ¿nos gustaría tratar con alguien que no tiene una conducta digna? Sería ponernos en peligro, ¡súper peligroso!; estaríamos a merced del enemigo, ¡un áspid en nuestra almohada o jugar la ruleta rusa tendría un pronóstico más optimista!
¡Qué confianza se puede tener en alguien que no tiene una conducta digna? ¡Nadie le quiere cerca!

Víctor H. Vargas De la T.
2018-07-29
www.lawebsocial.com

Fuentes:
Séneca. (2011). «Sobre La Ira». México; D.F.: Editorial Porrúa.

Aurora Galindo Esparza. (2016). «Circe y las sirenas: de la épica griega al microrrelato hispanoamericano». 29 Julio 2018, de Ediciones Complutense Sitio web: https://revistas.ucm.es/index.php/CFCG/article/viewFile/55712/50544

Autor Twenty Century Fox [RED XVIII]. (2015, Julio, 08). “Simpsons Dignidad”[Archivo de video]. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=rMhkDU47SQ0

Photo by Nathan Anderson on Unsplash