Pinal de Amoles es conocido por sus paisajes montañosos, ríos y cascadas; un destino que muchos identifican como “Pueblo Mágico”. Pero detrás de la belleza turística de comunidades como Ahuacatlán de Guadalupe, existe una realidad invisible: la precariedad extrema de la vivienda que afecta a los más vulnerables, especialmente a los adultos mayores.
El proyecto social “Tupac: Rumbo a una vivienda digna y saludable”, desarrollado como parte de una investigación académica, arroja luz sobre esta problemática y propone soluciones urgentes para devolverle la dignidad a quienes han sido marginados.
Más que cuatro paredes: La realidad de la vivienda precaria
Una vivienda digna no es solo un techo; debe ofrecer seguridad, servicios básicos y un entorno saludable. Sin embargo, el diagnóstico realizado en comunidades como Cuesta Blanca, Río Escanela y Peña Alta revela un panorama desolador. Muchas de las casas estudiadas están construidas con materiales de desecho, como madera vieja, plástico y láminas oxidadas, o se encuentran en “obra negra” permanente.
El peligro no está solo en los materiales, sino en dónde se asientan. La mayoría de estas viviendas se encuentran en terrenos escarpados, rocosos y de difícil acceso. Para un adulto mayor, vivir ahí significa un reto físico diario y un riesgo latente de caídas y aislamiento.
Los casos documentados son desgarradores:
• Juvenal (70 años): Vive en un cuarto de laja sin drenaje, sin agua potable y sin electricidad. Su única fuente de calor y cocina es un fogón de leña.
• Eustolia (71 años): Su hogar, construido de adobe y lámina, carece de ventanas y puertas adecuadas, exponiéndola a las inclemencias del tiempo en una zona montañosa.
• Gloria (63 años): Habita una vivienda con piso de tierra y muros sin aplanado, lo que genera humedad y moho, factores que detonan enfermedades respiratorias.
El impacto silencioso en la salud
La vivienda es un determinante social de la salud. Si la casa enferma, sus habitantes también. La falta de servicios básicos como agua entubada y drenaje obliga a las familias a usar letrinas improvisadas o realizar sus necesidades al aire libre, lo que se traduce en infecciones gastrointestinales y plagas como cucarachas y roedores.
Además, la salud mental de los abuelos se ve comprometida. La inseguridad de no tener un techo firme, sumada a la falta de privacidad y el hacinamiento, genera estrés, ansiedad y depresión. Como bien señala el estudio, si una vivienda no cuenta con todo lo necesario para ser habitable, se pone en riesgo la salud física y mental de los usuarios.
¿Por qué “Tupac”?
El nombre del proyecto no es casualidad. “Tupac” evoca lucha, sacrificio y libertad, en honor al líder indígena Túpac Amaru. Así como él luchó por los derechos de los oprimidos, este proyecto busca el reconocimiento de los derechos de quienes viven en los márgenes, aquellos a quienes las políticas públicas a menudo no alcanzan.
Hacia una solución: Lineamientos para el futuro
El objetivo de esta iniciativa no fue solo documentar la pobreza, sino actuar. Se diseñaron estrategias de comunicación, como folletos para educar sobre la higiene en el hogar, el manejo del agua y el control de plagas, empoderando a la comunidad con información vital.
Pero la verdadera transformación requiere cambios estructurales. El proyecto propone lineamientos de política pública para organismos como SEDESOL, enfocados en el año 2026. Las recomendaciones clave incluyen:
1. Diseño Accesible: Las casas deben adaptarse a la vejez. Esto implica rampas, pasamanos, baños seguros y espacios que permitan la movilidad de sillas de ruedas.
2. Sostenibilidad y Ecotecnologías: Aprovechar los recursos naturales de la Sierra Gorda mediante viviendas ecológicas, uso de paneles solares y sistemas de recolección de agua de lluvia.
3. Regularización y Seguridad: Garantizar que las construcciones se realicen en terrenos seguros, lejos de laderas propensas a deslaves.
Conclusión: Un derecho, no un lujo
México enfrenta el reto del envejecimiento poblacional. Para 2050, el número de personas mayores de 60 años se duplicará. Garantizar que tengan un lugar digno donde pasar sus últimos años no es caridad, es un derecho humano consagrado en la Constitución.
Como concluye el proyecto, una vivienda debe ser un refugio que brinde bienestar, pertenencia e intimidad. Iniciativas como Tupac nos recuerdan que, detrás de las estadísticas de pobreza, hay rostros, historias y una dignidad que merece ser rescatada.
Fuente:
Martinez Alegría P. (2025). “Tupác Rumbo a una vivienda digna y saludable”: intervenciones de la Secretaría de Desarrollo y Economía en el municipio de Piñal de Amiles, Qro., y Ahuacatlán de Guadalupe Piñal de Amoles Qro. (Proyecto terminal de Licenciatura, políticas y Proyectos Sociales) Universidad Abierta y a Distancia de México.